¿Por qué Trump tiene la vista puesta en Groenlandia? Más allá de su ubicación estratégica, esta isla helada alberga “recursos cruciales”.
09/01/2026 10:35 Cuenta oficial de Wall Street News
Según CCTV News, el 8 de enero, hora local, el presidente estadounidense Trump declaró que Estados Unidos debe "poseer" toda Groenlandia, una declaración que ha vuelto a poner a Groenlandia en el punto de mira geoeconómico.
Según un informe de investigación reciente de HSBC, la isla más grande del mundo no solo tiene una ubicación geográfica estratégica, sino que también contiene abundantes recursos minerales clave, como elementos de tierras raras.
Groenlandia posee las octavas mayores reservas de tierras raras del mundo (aproximadamente 1,5 millones de toneladas métricas), y si se incluyen las reservas probables, podría convertirse en la segunda mayor del mundo (36,1 millones de toneladas métricas). La isla también cuenta con recursos minerales en 29 materias primas que la Comisión Europea ha catalogado como críticas o de importancia moderada.
Sin embargo, el problema fundamental radica en que, si bien Groenlandia posee las octavas mayores reservas de tierras raras del mundo, la extracción de estos recursos podría no ser económicamente viable a corto plazo con los precios y costos de minería actuales. La isla está cubierta de hielo en un 80%, más de la mitad de sus recursos minerales se encuentran al norte del Círculo Polar Ártico y las estrictas regulaciones ambientales mantienen altos los costos de extracción. Esto significa que es improbable que Groenlandia se convierta en una fuente importante de minerales clave a corto plazo, a menos que los precios de las materias primas aumenten sustancialmente en el futuro.
La geopolítica está volviendo a colocar a Groenlandia en el centro de atención, otorgándole un triple valor estratégico.
El interés de Estados Unidos en Groenlandia no es nuevo. Ya en el siglo XIX, Estados Unidos había propuesto su compra. Tras la llegada al poder de la administración Trump, este tema se planteó repetidamente en 2019, 2025 y 2026, pasando de un enfoque inicial en la "seguridad económica" a un mayor énfasis en la "seguridad nacional".
Groenlandia es un territorio semiautónomo del Reino de Dinamarca, con una población de tan solo 57 000 habitantes y un PIB que la sitúa en el puesto 189 a nivel mundial, lo que hace que su economía sea insignificante. Sin embargo, su importancia geográfica es extraordinaria: como la isla más grande del mundo, ocupa el puesto 13 en superficie entre las economías globales. Más importante aún, cerca del 80 % de la isla está cubierta de hielo, y su ubicación estratégica la sitúa entre Estados Unidos, Europa y Rusia.
HSBC afirmó que el ascenso de Groenlandia a la prominencia se debe al efecto combinado de tres factores clave:
Ante todo, están las consideraciones de seguridad. Groenlandia está estratégicamente ubicada entre Estados Unidos, Europa y Rusia, lo que hace que su posición geográfica sea extremadamente valiosa desde el punto de vista militar.
En segundo lugar, está el potencial marítimo. A medida que el cambio climático provoca el deshielo del Ártico, la Ruta Marítima del Norte podría volverse más accesible e importante, y la ubicación geográfica de Groenlandia desempeñará un papel clave en el futuro panorama del transporte marítimo mundial.
En tercer lugar, están los recursos naturales. Este es precisamente el tema central de esta discusión.
Cuenta con algunas de las mayores reservas de tierras raras del mundo, con una proporción destacada de elementos de tierras raras pesadas, y posee 29 recursos minerales clave.
El informe indica que, según datos de 2025 del Servicio Geológico de los Estados Unidos (USGS), Groenlandia posee aproximadamente 1,5 millones de toneladas métricas detierras rarasGroenlandia posee reservas, ocupando el octavo lugar a nivel mundial. Sin embargo, el Servicio Geológico de Dinamarca y Groenlandia (GEUS) ofrece una evaluación más optimista, sugiriendo que Groenlandia podría poseer 36,1 millones de toneladas métricas de reservas de tierras raras. De ser cierta esta cifra, Groenlandia se convertiría en el segundo mayor poseedor de reservas de tierras raras del mundo.
Más importante aún, Groenlandia posee concentraciones excepcionalmente altas de elementos de tierras raras pesadas (incluidos el terbio, el disprosio y el itrio), que normalmente representan menos del 10 % de la mayoría de los depósitos de tierras raras, pero que son materiales clave para los imanes permanentes necesarios en las turbinas eólicas, los vehículos eléctricos y los sistemas de defensa.
Además de elementos de tierras raras, Groenlandia también posee reservas moderadas de minerales como níquel, cobre, litio y estaño, así como recursos de petróleo y gas. El Servicio Geológico de Estados Unidos estima que el Círculo Polar Ártico podría contener aproximadamente el 30 % de las reservas mundiales de gas natural aún por descubrir.
Groenlandia posee 29 de las 38 “materias primas críticas” que la Comisión Europea (2023) ha identificado como de gran o moderada importancia, y estos minerales también son considerados estratégica o económicamente importantes por GEUS (2023).
Esta extensa cartera de recursos minerales otorga a Groenlandia una posición potencialmente importante en la cadena de suministro mundial de minerales críticos, especialmente en el actual entorno geoeconómico en el que los países buscan diversificar sus cadenas de suministro.
La minería se enfrenta a importantes obstáculos económicos.
Sin embargo, existe una enorme brecha entre las reservas teóricas y la capacidad de extracción real, y el desarrollo de los recursos de Groenlandia se enfrenta a serios desafíos.
Los desafíos geográficos son considerables: de los yacimientos con potencial mineral identificados por GEUS, más de la mitad se encuentran al norte del Círculo Polar Ártico. Dado que el 80 % de Groenlandia está cubierta de hielo, las condiciones climáticas extremas aumentan enormemente la dificultad y el coste de la minería.
El progreso del proyecto es lento: tomando como ejemplo la minería de tierras raras, si bien los yacimientos de Kvanefjeld y Tanbreez, en el sur de Groenlandia, tienen potencial (el proyecto Tanbreez se ha fijado como objetivo inicial producir unas 85.000 toneladas de óxidos de tierras raras al año a partir de 2026), actualmente no hay minas a gran escala en funcionamiento.
La viabilidad económica es cuestionable: dados los precios y costos de producción actuales, sumados a la complejidad del entorno geográfico helado y la legislación ambiental relativamente estricta, es improbable que los recursos de tierras raras de Groenlandia sean económicamente viables a corto plazo. El informe de GEUS afirma explícitamente que se necesitan precios más altos para que la explotación minera de los yacimientos de Groenlandia sea económicamente viable.
Un informe de investigación de HSBC señala que esta situación es similar a la difícil situación petrolera de Venezuela. Si bien Venezuela posee las mayores reservas probadas de petróleo del mundo, solo una pequeña parte es económicamente explotable.
La situación es similar en Groenlandia: posee vastas reservas, pero la viabilidad económica de su extracción sigue siendo incierta. La clave reside no solo en si un país posee recursos naturales, sino también en si su extracción es económicamente viable. Esta distinción cobra especial importancia en el contexto de una competencia geoeconómica global cada vez más feroz y el creciente uso del comercio y el acceso a las materias primas como herramientas geopolíticas.







